VACACIONES CON SABOR CUBANO
15 DÍAS VIAJANDO POR CUBA, CON CUBANOS,
Y VIVIR UNA EXPERIENCIA DIFERENTE.
ITINERARIO:
Un viaje alternativo, diferente y único. Un
viaje para disfrutar y descubrir la realidad de la isla. Un viaje inolvidable.
Desde Caminito Cubano buscamos ofreceros una
ruta alternativa para que conozcáis Cuba en estado puro. Queremos compartir momentos
con sus gentes, aprender de sus costumbres y compartir sus experiencias.
Buscamos la oportunidad de vivir y profundizar en el país, empaparnos de su
cultura y aprender de él. Un recorrido sin prisas respetando a sus habitantes,
su paisaje y su medio ambiente.
Como se trata de un viaje alternativo, distinto
al del resto de agencias de viajes, tendremos que asumir y compartir una
filosofía diferente. En Cuba, como en cualquier otro lugar, las cosas no
siempre salen como uno espera. Pero eso es parte del viaje y la salsa del
continente. Así que no os preocupéis, Caminito Cubano siempre estará allí para
coordinar y resolver cualquier dificultad.
Si compartes nuestra filosofía y amor por
viajar, ya sólo te queda prepararte la mochila y lanzarte a conocer Cuba.
FECHAS
Del 1 al 15 de agosto de 2015
GRUPO MÍNIMO
20
personas
LA RUTA
Playas paradisíacas, sol y mojitos. Pero Cuba
tiene muchas otras posibilidades para el viajero inquieto. Caminito Cubano te
anima a recorrer la mitad de la isla y conocer todas sus facetas: del
occidental Valle de Viñales hasta Morón y los cayos, pasando por la Habana y
Trinidad para poner así el acento colonial a nuestra visita.
DÍA 1: VUELO BARCELONA – LA HABANA
¡Damos comienzo a nuestra aventura!
Quedamos en el aeropuerto a una hora
concreta para hacer una presentación sobre el viaje que emprendemos, facturar
las maletas y montarnos en el avión. ¡Que nadie se olvide de su pasaporte!
Tras ver un montón de películas, comer
y dormir, aterrizamos en el aeropuerto de La Habana José Martí. Pasamos el
control de equipajes y presentamos los visados.
Recogemos nuestras maletas y ponemos
rumbo directos a la casa donde nos alojaremos.
Tomamos una cenita rica y dormimos
para coger fuerzas para el día siguiente.
DÍA 2: LA HABANA
Hoy toca... ¡día libre!
Nos levantamos para probar un
desayuno energético y visitar la capital de Cuba.
Hoy será día libre para que cada
cuál descubra la historia, la cultura y la sensualidad de la isla como
prefiera. Para los que andéis escasos de ideas, podéis visitar la ciudad
antigua, reconocida por sus valores patrimoniales y su sistema de
fortificaciones coloniales o la elegancia de las iglesias y las casonas
señoriales. Pero tampoco podéis perderos la belleza de los parques y plazas.
Eso sí, es obligatorio disfrutar de un atardecer en el malecón, un paseo
marítimo de 8 km y tradicional punto de reunión de amantes, filósofos, poetas,
trovadores, nómadas y pescadores. Quién sabe, quizá hasta veáis pasar a Pepa
con su camisón, como cantaba Compay Segundo.
Los que prefieran descansar, pueden volver a la casa. Pero para los que no
tengan suficiente, ¡la noche cubana los espera!
DÍA 3: LA HABANA – viñales
Después de recorrer La Habana,
recogemos nuestras cosas y nos montamos en un microbús hacia Viñales.
Por el camino pararemos en Las
Terrazas, un espacio natural de parajes vírgenes, bosques verdes y saltos de
agua cristalina parecido a una selva tropical. Allí podremos visitar un cafetal
del siglo XIX, saltar en canopy, darnos un chapuzón en las tibias aguas del río
San Juan, visitar la comunidad local, habitada por artistas y artesanos, e
incluso visitar la casa de Polo Montañez. El maravilloso entorno, las piscinas
naturales, los rápidos y las hermosas cascadas nos aseguran una mañana
inolvidable.
Seguimos
nuestra ruta hasta Pinar del Río par hacer una parada en la capital de la
provincia, donde se cultiva el mejor tabaco del mundo. Lo mejor es pasear por
la populosa y comercial calle José Martí, una arteria llena de vida, color y
olor que impregna hasta sus arquitectura.
Llegamos a Viñales, un pueblecito tranquilo y hermoso. Declarado, con toda
justicia, Monumento Nacional, Viñales es famoso por sus casitas bajas con mecedoras en los porches,
donde los lugareños descansan a la caída del sol. Esta vez cenaremos y nos
alojaremos en un campismo, situado en el mismo corazón del valle, rodeado de mogotes
y abundante vegetación. Los amantes del aire libre tienen en Viñales una joya
sin igual, con los amaneceres y atardeceres más delicados y soñados de todo el
país.
DÍA 4: viñales
Tomarnos el día libre en Viñales, tierra de tabaco, guajiros
y ron. A pocos metros del campismo se encuentra una joya de la
expresión artística de los habitantes de la región: el mural de la prehistoria.
Un inmenso recorrido por los orígenes del hombre, que recuerda las primeras
formas que utilizó para comunicarse y perpetuar su memoria. Lo más deportistas
podéis disfrutar de excursiones a pie, en bicicleta o a caballo por los
Mogotes.
Cenar y dormir en Viñales para recargar las pilas.
DÍA 5: viñales – ciENFuegos
Justo después de desayunar, nos
ponemos en marcha hacia Cienfuegos porque no hay tiempo que perder. De camino,
podemos hacer una de las siguientes paradas:
Visitar el municipio de Soroa,
llamado “el arco iris de Cuba”. El motivo que le da nombre son las cristalinas
cascadas del río Manantiales, que fluye a 20 metros de altura, y sus idílicas
“pozas del amor”, que a determinadas horas del día reflejan pequeños arco iris
al descomponer la luz del sol. También podemos aprovechar para conocer el
Orquideario.
Visitar el Parque Nacional de la
Güira, un espacio natural protegido que fue la hacienda de un gran
terrateniente local antes de la Revolución. Durante la visita, veremos una gran
cantidad de extrañas aves y grandes mamíferos de la zona. Pero el principal atractivo
del lugar es, sin duda, la Cueva de los Portales, excavada de forma natural por
el río San Diego. Esta cueva se acondicionó para el turismo sólo a partir de
1961, aunque un año después fue ocupada por Che Guevara, quien puso aquí su
cuartel general. Los planes de explotación se abandonaron por respeto al mítico
guerrillero tras su muerte, pero todavía se conservan las dependencias donde se
reunía con sus hombres, la cama donde dormía, el comedor o la barbacoa donde
cocinaban. Un lugar de culto para los que todavía no han perdido la
esperanza.
Llegamos a Cienfuegos,
también conocida como “La Perla del Sur”. El trazado perfecto de las calles,
con cierto acento francés, y la amplia bahía son los puntos fuertes de esta
capital de provincia, la única ciudad propiamente caribeña de Cuba.
Para ir entrando en
ambiente, cenamos en un animado “paladar” y, si las piernas todavía nos lo
permiten, salimos a mover la cadera al ritmo de la música del local.
¡Por fin llega la hora del descanso! Hoy dormiremos en la
casa particular de algún hospitalario cubano.
DÍA 6: CIENFUEGOS – TRINIDAD
Como la noche anterior no tuvimos
demasiado tiempo, esta mañana visitaremos Cienfuegos.
Después, pondremos rumbo a Trinidad,
en el centro de la isla. Esta urbe fue fundada en 1514 y actualmente es la
tercera ciudad más antigua de Cuba y la ciudad colonial mejor conservada del
país. Tanto que en 1988 la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad, por lo
que su sola visita ya justifica este viaje.
La cena nos gustó tanto tanto que
hoy comemos de nuevo en un “paladar”. Pero no os preocupéis, que la gastronomía
cubana es tan sabrosa y variada como lo son sus gentes.
Volvemos a dormir en una casa
particular, para poder intimar un poco más con las personas que viven en la
ciudad y que pueden contarnos millones de historias.
DÍA 7: TRINIDAD
Nos levantamos con mucho ánimo y vamos a decidir cómo
preferimos pasar el día.
OPCIÓN A:
Aprovechamos el día para seguir
conociendo Trinidad. Algunos lugares de visita casi obligatoria son el
yacimiento arqueológico del Valle de Los Ingenios, donde aún se conservan once
casas de azucareros de los siglos XVIII y XIX, o la famosa torre Manaca Iznada,
que marcaba el inicio y el fin de los trabajos en las plantaciones de caña de
azúcar.
OPCIÓN B:
Nos calzamos las botas y salimos de
excursión a recorrer el macizo montañoso del Escambray o Guamuhaya, una de la
cordilleras más importantes del país. Pasamos por un asentamiento habitado por
comunidades cultivadoras de tabaco y café: Manicaragua. Durante la ruta también
pasamos por el lago Hanabanilla, el único de esta montaña cubana.
Ya con el estómago lleno, saldremos
a conocer la agradable noche de Trinidad, que seguramente nos dé la bienvenida
con unos mojitos. Música en vivo, baile y cócteles para todos los públicos. Una
de las posibilidades más chulas es sentarnos junto a las escalinatas de la Casa
de la Música, al lado de la plaza Mayor, donde forasteros y locales salen de
sus escondites para disfrutar de la velada. Trova, son, salsa, timba, mambo o chachachá
se dan cita en un ambiente cargado de sensualidad. Diversión asegurada hasta
pasada la medianoche.
Pasaremos
la noche en una casa particular.
DÍA 8: TRINIDAD – MORÓN
Disfrutamos de un buen desayuno y
hacemos camino hacia Morón, en la provincia de Ciego de Ávila. Cuentan que la
ciudad fue fundada por manos de familias inmigrantes, así como de marineros que
navegaron a lo largo de la costa norte en busca de aventuras y fortuna.
Allí nos instalaremos en un hotel o
en una casa particular y saldremos a comer.
Como el viaje es cansado y vendremos
de una noche un poco agitada,
aprovecharemos para tomarnos el día libre. Que cada cuál decida si su
cuerpo quiere más marcha o si, por el contrario, prefiere una jornada más
pausada. Para el que necesite ideas, Morón ofrece un reservas de pesca no muy
lejos del centro de la ciudad, convirtiéndose por ello en el refugio ideal para
quienes buscan un lugar tranquilo para practicar deportes, pasear o conocer una
población genuinamente cubana.
DÍA 9: MORÓN
Tras tantos días pautados, seguimos
con la mañana libre. Como hace tanto calor, podemos ir a refrescarnos a la
piscina y, de paso, mover el cuerpo al son de la salsa y el reggaeton. Pero si
se prefiere bucear por la cultura local, también podemos acercarnos al museo
municipal o al mercado de artesanos... ¡unos verdaderos genios!
Cuando el hambre aprete, nos
trasladamos a una finca cercana para comer allí. A partir de aquí, habrá que
decidir entre:
OPCIÓN A: asistir a una boda cubana
OPCIÓN B: seguir gozando de tiempo
libre
Esta noche, volveremos a dormir bien
cómodos en el hotel.
Desayuno y mañana libre podremos hacer piscina o visitar la ciudad, el
museo municipal, el mercado de artesanos.
DÍA 10: MORÓN – CAYO COCO
Por fin ha llegado ese premio tan anhelado,
ese deseo de caminar por playas de arena blanca y fina y mar azul intenso. Hoy
es el día que vamos hacia Cayo Coco.
Por el camino aprovecharemos para
visitar un criadero de cocodrilos y quizá también comamos en el Rancho Palma,
de ambiente campestre y comida criolla. Para cruzar a los callos, pasaremos por
el “pedraplén”, una verdadera obra de ingeniería de 17 km construida con
piedras y arena sobre el mar colocadas una a una.
Como no podía ser de otro modo,
pasaremos la tarde en la playa, donde veremos anonadados la espléndida puesta
del sol. Digno de una postal.
Cenaremos y dormiremos en un complejo de pequeños bungalows adosados
rodeados de jardín.
DÍA 11: CAYO COCO
Por supuesto, el día es totalmente
vuestro. ¡Descubrid la belleza de este increíble rincón del Atlántico!
Entre las miles de opciones que
brinda Cayo Coco, podemos hacer submarinismo en la barrera coralina, pasear a
caballo, ir al delfinario o hacer una excursión a Playa Pilar, una de las más
bellas de la isla.
La comida incluirá una exquisita
langosta digna de los mejores paladares y de los críticos más exigentes. Bon apétit!
Cerraremos los ojos en el mismo hotel.
DÍA 12: CAYO COCO
Como nos ha gustado tanto relajarnos
en Cayo Coco, dejar el estrés atrás y pensar sólo en la increíble playa que
tenemos bajo los pies, nos quedamos otro día más aquí.
Esta vez podemos probar alguna de
las opciones que no hayamos tenido tiempo de hacer el día anterior:
submarinismo en la barrera coralina, pasear a caballo, ir al delfinario o hacer
una excursión a Playa Pilar, una de las más bellas de la isla.
También comeremos, cenaremos y
dormiremos en el mismo complejo.
DÍA 13: LA HABANA
Ya se sabe.... lo bueno, si breve,
¡dos veces bueno! Ha llegado la hora de abandonar el Cayo para volver a la
capital cubana. La Habana nos espera de nuevo con los brazos abiertos.
Pero antes, podemos hacer una parada
por Santa Clara para conmemorar la batalla liderada por el comandante y
guerrillero Che Guevara.
Como el camino es largo, pararemos a
comer durante el viaje.
Al llegar, nos alejoramos en una casa particular para descansar del
trayecto.
DÍA 14: LA HABANA
Como la ciudad más marchosa de Cuba
es interminable, disfrutaremos de otro día en la capital. Una parada ideal para
los que nos hayamos olvidado de visitar algún punto imprescindible o hacer
algunas compras para casa. Y sobre todo, para acabar de perfeccionar el
lenguaje cubano adquirido durante el itinerario, ¡asere!
Quienes todavía lleguen con fuerzas a la recta final de este viaje, ¡la
noche habanera les espera!
DÍA 15: LA HABANA – BARCELONA
Ha llegado la hora de despedirnos.
Pero antes, todavía podemos desayunar juntos y pasar una mañana en compañía, ya
sea robando a la ciudad unas últimas horas, pasando la resaca del día anterior
o haciendo las maletas.
Comemos y nos trasladamos hasta el
aeropuerto: ¡¡CUBA, HASTA LA PRÓXIMA!!
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MONICA: monicanelsonlucia@gmail.com
ROSA: rosamar1310@gmail.com
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